miércoles, 5 de noviembre de 2014
LA INTENCIÓN CONDUCTUAL
Con tu permiso, hoy voy a hablar de ti: control conductual percibido.
Si tú, ese que se esconde cuando quiere y reaparece como si nada hubiese pasado.
Tú que lo maquillas todo, y no me terminas de convencer en nada.
Influido directamente por la intención e indirectamente por la conducta.
Antítesis de la vida.
Archienemigo de la autoeficacia.
Hermano mayor del control conductual percibido y al cuidado de sus dos mellizas (la actitud y la motivación). Aunque la hermana independiente y la más apreciada es y será la intención.
Más factores influyen:
- normas morales (éticas, o modas)
- remordimiento anticipado (atracones injustificados)
- identidad propia (qué soy y autocrítica)
- intención de implantación (ya es hora, me necesito)
- creencias sobre la autoeficacia (sí, sí y sí)
Evidentemente lo único que hay que hacer no es escribir estas líneas, es "pasar de la intención a la acción" . Porque las cosas no se dicen, se hacen y al hacerlas ya se dicen solas.
Si quieres resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo.
Té rojo para cenar.
Varias objetivos que cumplir, uno por señalar:
TIRAR A PORTERÍA.
"que tenga que decirte que pares ya de tirar y la pases"
LANZAR A LA RED.
NO PENSAR, DISPARAR.
EFICAZ, EFICAZ, RÁPIDO, SENCILLO, EFICAZ, EFICAZ.
TRES PALOS, UN OBSTÁCULO.
FOCALIZAR LA MIRADA, AL FRENTE. A PORTERÍA.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
