Son demasiadas cosas y nada que decir (esto me suena a canción), suficientes ideas para reciclarnos, varias pavadas que nos alimentan de risas y alguna que otra noñería espontánea que nutren sonrisas.
Este puede ser un gran inicio.
Pero como los finales (sí, finales) también tienen su aquél, lo titulo:
''Mi amigo Frederico''
Un ser especial, particular, peculiar, me atrevería a decir... paranormal. Con el que comparto mil y un detalles, novecientos noventa y nueve momentos. ¿Y cuándo no lo hago? Segura estoy de que falta algo, me falta algo.
Por eso me gusta, por eso compartimos, por eso #pepineamos.
Da igual el tema, sobretodo cuando el contenido fluye y brilla aún estando ausente.
Podría definirlo como una forma de entendernos, de sanarnos, de llenarnos, completarnos y alimentarnos (con kilocalorías que no engordan), de ver las tropecientas perspectivas de una misma moneda, o ver 'una sola' sabiendo que hay 'muchas más' y que nos sigue gustando esa 'una sola' y un poco menos las 'muchas más'. Hasta en eso 'nos' acertamos.
Todo parece indicar que algún día nos "enamoraremos"...
o quizá lo esté (estemos) ya, de la manera más sana, transparente y bonita. Sin florituras, encantos y posteriores desencantos. Sino sabiendo que está, que es como es y me gusta tal cual porque me hace sumar.
Y al fin a y al cabo, de lo que cada día me doy más cuenta (aunque a veces no lo parezca) es que en esta vinia SUMAR es lo que vale. Nos sobran las restas, sobretodo si no se llenan de posteriores mases y nos estancamos/acomodamos/no pensamos.
Gracias amigo. Tú me sumas.
#Fredy

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